Los resultados, arrojan datos preocupantes que tienen que ser abordados desde la acción sindical para lograr la plena igualdad real.

 

El 74% de las personas encuestadas reconocen que ser LGTBI es una desventaja en el empleo.

Las personas encuestadas, reconocen que no hay herramientas que pongan solución a esta forma de discriminación, que cuando las hay el desconocimiento es muy amplio.

Se han recogido respuestas por toda la geografía nacional, con un ritmo constante de recepción de cuestionarios hasta alcanzar las 3.344 respuestas válidas, de las cuales 2.084 corresponden a personas heterosexuales y 1.260 cuestionarios de personas LGTB, 303 lesbianas, 650 de gais, y 307 de bisexuales. Del total de cuestionarios, 220 corresponden a personas trans y no binarias. Están representados la práctica totalidad de los sectores productivos, tanto por tamaño de empresa como por empleo autónomo y trabajadores/as por cuenta ajena.

La mayoría de trabajadores y trabajadoras cuentan con empleo asalariado, es decir, el 83, 37% de la muestra. La muestra LGB recoge mayor número de trabajadores y trabajadoras con empleo autónomo, el 6,59%, frente al 3,45% de heterosexuales. Respecto a la situación laboral de personas trans encuestadas, el empleo asalariado representa 16 puntos menos, el 67,27%, mientras el porcentaje de personas desempleadas es más del doble, el 15,91% que el conjunto de la muestra, el 7,18%.

Las personas trans componen el 6,58% del total de la muestra, siendo el 53,18 heterosexuales y el 46,82% lesbianas, gais y bisexuales trans.

La encuesta sitúa la discriminación social en primer término para dar una idea de la percepción de la discriminación fuera del empleo y poder establecer una comparativa con los centros de trabajo. Así, a pesar de que las respuestas arrojan una aceptación generalizada de la diversidad LGTBI en el ámbito social (el matrimonio igualitario 90,86%, adopción por parte de parejas del mismo sexo 89,91% o la negativa a considerar la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad como una enfermedad o discapacidad) existe la percepción generalizada de que las personas LGTBI no tienen las mismas oportunidades que las heterosexuales. Cerca de un 69,31% entre heterosexuales y hasta un 74,52% entre LGTB creen que ser lesbiana, gay, bisexual o transexual es una desventaja en el empleo.